Fuente: BBC Mundo
Sábado, 17 de diciembre de 2011
Google ha estado probando vehículos no tripulados en Estados Unidos.
Google acaba de recibir un regalo en plena época de fiestas: una patente de Estados Unidos para producir los carros que no necesitan conductor.
Los derechos de propiedad intelectual se refieren a un método para que un vehículo pueda cambiar de un modo controlado por los seres humanos a un estado en que él mismo controla el volante.
De desarrollarse, la tecnología podría utilizarse para ofrecer paseos turísticos o para enviar a los carros dañados al taller.Así, un vehículo podría saber cuándo tomar el control, dónde está localizado y en qué dirección debe conducir.
La postulación para la patente se hizo en mayo, pero la noticia no se hizo pública hasta esta semana.
El documento de la patente describe el uso de dos grupos de sensores. El primero identifica una especie de punto de estacionamiento para cuando el vehículo se detiene. Esto pone en marcha el segundo grupo de sensores, que recibe información sobre dónde está ubicado el vehículo y hacia dónde debería dirigirse.
"El punto de estacionamiento le permite a un humano al volante conocer puntos aceptables para estacionar el auto. Adicionalmente, le puede indicar al auto que está detenido en un lugar donde puede pasar al modo autónomo", recoge el texto de la patente.
Precisión
Google dice que el punto de estacionamiento podría ser simplemente una marca en la calle, una señal, una pared o líneas o flechas que le muestren al carro dónde debería estar detenido.
Para identificar el punto de estacionamiento en el que se encuentra, el auto podría activar un GPS para encontrar su posición aproximada y luego utilizar sus sensores para detectar árboles, follaje u otras características de referencia para conocer su posición exacta.
Una alternativa es que los autos puedan leer un código de barras con los detalles sobre la ubicación del punto de estacionamiento.
Decirle con precisión al automóvil dónde está ubicado podría resultar clave para asegurar que sabe a dónde va.
La patente explica además que los GPS son precisos hasta una distancia de 9,1 metros. Sin embargo, si el vehículo puede monitorear su recorrido y saber dónde comenzó, puede entonces recibir órdenes para recorrer distancias preestablecidas desde ese punto inicial y ajustar la dirección en lugares apropiados.
La patente describe cómo la información obtenida en el punto de estacionamiento también podría decirle al vehículo que busque una dirección de internet que le podría ayudar a saber si tiene que conducirse a un taller o desplazarse a un parqueo para asegurar que una empresa de alquiler de coches pueda tener sus vehículos disponibles esparcidos en diferentes centros de distribución de manera automática.
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